Cocinar, leer, escribir, pensar...
Una de las cosas más interesantes con las que me he topado en el último año es el agotamiento mental al momento de cocinar.
Es decir, que llega el momento en el que me ladillo y no cocino (o cocino lo mismo). Me imagino que por eso los chefs del mundo tienen un menú: para tener un conjunto pre-estructurado de sabores con los cuales trabajar. De ahí en adelante todo viene en bajada.
Para el mortal que no es chef: NO CAIGA EN EL ENGAÑO. La creatividad culinaria es algo que se trabaja y se estudia, y en el peor de los casos, se aprende en el momento en el que se le acaban ideas y termina yendo a el primer lugar de comida rápida que se consigan.
Yo en lo particular, en el último año he probado múltiples variaciones de mi persona como cocinero: Algunas terminan bien (según yo) y otras son un desastre (Según mi esposa). A ver a quién le creen.
En líneas generales he descuidado una iniciativa que empecé por motus propio (este blog en el que se encuentran) porque cambié de enfoque culinario: antes me dedicaba a pensar muy detenidamente qué cocinar, luego me puse a improvisar todo el tiempo y ahora tengo una especie de híbrido mutante que realmente no tiene ni pies ni cabeza. Pero en mi opinión cocina bastante bien.
Ahora que ya por fin tomé la decisión firme de retomar este blog, les comento que estoy empeñado en dos cosas:
- Recuperar el tiempo perdido y disfrutar nuevamente del placer de vivir para cocinar sabores interesantes
- Pensar un poco más en los sabores para que todas mis comidas no sean un desastre.
Para recuperar un poco el tiempo, les doy un par de imágenes sobre mis platos característicos (característico significa "que es lo que normalmente cocino y que tengo fastidiada a mi esposa con los mismos platos") :
Comentarios del Plato: Me regalaron un wok hace un año y medio... Es casi el único plato que hago.
Y después de esta revisión de sabores, les doy de nuevo la bienvenida a este manicomio de sabores, a ver que se me ocurre para no olvidar que los placeres existen únicamente para eso: ser placeres.
P.D. Antes de que hablen mal de mi esposa porque la comida se vé excelente, imaginen comer lo mismo durante un mes (nunca he llegado a eso, pero llevo 3 años cocinando más o menos los mismos 20 platos).